viernes, 25 de agosto de 2017

Las piedras y símbolos esotéricos



(Esoterismo)
  El hombre necesita símbolos para entrar en el terreno de lo concreto, de lo palpable, ya que de otro modo no podría entenderse. Así, lo simbólico entra a formar parte del lenguaje cotidiano en el que siempre ha estado inmerso y la naturaleza de su espíritu, lo ha llevado a comunicarse más allá del lenguaje de las palabras, es así como han llegado hasta nosotros, muestras artísticas de sus manifestaciones y de sus creencias, ejemplos nacidos de su relación con el mundo, su relación consigo mismo y con las deidades que siempre lo rodearon.


Algunos monumentos megalíticos arqueológicos, incluso en el lugar de su hallazgo, permiten reconocer una vinculación viva con los muertos, un culto de antepasados de gran estilo y con ello a veces relacionado con la disposición de recintos religiosos, lugares de asamblea y ocasionalmente construcciones megalíticas de culto.

La piedra hoy día ha escapado de las manos del hombre, llegando a ser sólo un material que no tiene el valor simbólico de los antiguos, ya que ha sido fácilmente reemplazado por otros. Pero no por eso se olvidará la importancia que tuvo este símbolo para la antigüedad.      Cita: Gregorio Vásquez


Podemos observar varios ejemplos del uso de las piedras en la antiguedad y en nuestros tiempos:


Las rocas, por su solidez e inmutabilidad, evocan las ideas de cohesión, respaldo, seguridad, firmeza y eternidad. Dios mismo es llamado “la roca” porque da firmeza a los que se apoyan en él. En hebreo, el verbo “tener fe, creer”, significa “afirmarse”, de modo que la imagen de la roca es correlativa a este verbo (Gén 49,24, Dt 32, 4.15.18.30.31).


Siempre se han diferenciado las piedras del cielo (meteoritos, trozos de meteoritos o betilos, beth-El, que significa en hebreo, Casa de Dios) por su carácter sagrado, de las piedras terrestres, aunque algunas de éstas han poseído propiedades oraculares; tal el verdadero mito de Jacob al que se le mostró, –teniendo una de ellas por almohada–, la escala, o sea el camino al cielo, por el que ascendían y descendían los ángeles, es decir la iniciación en el Conocimiento. Jesús dijo a Pedro, cuyo nombre significa piedra:   sobre ti construiré mi Iglesia y por eso le han sido atribuidas su durabilidad y condiciones negativas propias de la obcecación y la falta de entendimiento de su teología y la dureza que rige a la religión, la que sin embargo hasta hoy día es capaz de albergar elementos esotéricos; ellos son las piedras pulidas, aptas para la obra.


También deben considerarse las piedras preciosas ya que extremadamente pulidas y de muchos colores guardan correspondencia con los distintos planetas, pues éstas son sus energías maduradas en el seno de la tierra. Se les atribuyen poderes mágicos. Hoy en día se usan piedras de cuarzos para trazar runas o símbolos de Reiki.


Debe mencionarse en especial la búsqueda de la Piedra Filosofal por los alquimistas de todos los tiempos.

Los templos construidos en piedra en el medioevo eran considerados cajas de resonancia donde vibraba la energía divina; suelen tener muy buena acústica.

Esencialmente la piedra es la solidificación de las energías y ritmos primeros, alberga dentro de sí la ebullición de los poderes cósmicos de manera cristalizada. Por ese motivo también simboliza lo potencial y por lo tanto lo más poderoso, de lo cual su dureza es un reflejo en el plano creacional. De allí igualmente el culto a determinadas piedras en distintas Tradiciones o a través de diferentes epifanías, o personajes tocados por lo sagrado.


"cada objeto creado es como el reflejo de las perfecciones divinas, como un signo natural y sensible de una verdad sobrenatural" Jules Le Bêle

Bendiciones,
Sylvia Rodríguez

Referencias: 

viernes, 23 de junio de 2017

Verano en Acción




COMPARTIENDO COMPRENSIONES

Hermanos que la fuerza transformadora de la Compasión, esa que contiene en si misma la más alta expresión del Amor Incondicionado, llene nuestros corazones y nos libere del consumismo destructor!!!! Es mi sincera plegaria.

El amor es lo que salvara a humanidad, mientras dejamos que ese amor incondicionado sea la tónica de este tiempo, preparemos el terreno para un mundo mejor rectificando algunas distorsiones sobre los aspectos centrales de la vida.

“El trabajo dignifica”. Un buen trabajo bien hecho es una de las fuentes mayores de satisfacción que nos ofrece a todos los humanos, la vida. Es el lugar donde servir, donde poner nuestro “granito de arena” para mejorar al mundo. Es la oportunidad de generar “Belleza que disipa el caos”.

Haciendo nuestro trabajo, con dedicación, como servicio a la vida, sentimos una de las fuentes de gratificación, un gozo por el deber cumplido. La madre que después de una jornada de trabajo, pone a dormir a sus hijos, junto con el cansancio siente la satisfacción del deber cumplido. Un agricultor, un horticultor cuando ve crecer el almácigo, cuando estalla el campo en flores que anticipan los frutos, siente la satisfacción del deber cumplido. Todo trabajo digno, por más sencillo que sea, el que limpia, el que prepara, el que enseña, el que cura, el que vende, el que distribuye, cuando hacen a consciencia su trabajo vuelven a casa con esa alegría del deber cumplido.

Hay sin embargo, culturas que han olvidado que, el humano crea, co-crea con Dios, cuando trabaja, cuando inventa, cuando produce.
Se ha extendido una creencia de que, cuanto menos trabajamos mejor es. Personas que llegan al trabajo pensando cuando se van a ir y empiezan el lunes pensando en cuando termina la semana.

Alguien que está siempre sin hacer nada, que como parásito vive del esfuerzo de los demás. ¿Se siente un ser valorable por esto? ¿Es mas feliz por esto? Vemos a diario seres que han perdido la cultura del trabajo y no por eso sus vidas son mejores por el contrario son vidas sin expectativas, sin sueños, sin significado, sin valor.

En algunas cárceles aún se conserva el castigo de no dejar hacer nada al que está en prisión como castigo por alguna indisciplina por algún perjuicio. En efecto, los que privados de su libertad, también son privados de la gloria de crear y cooperar con la vida mediante su trabajo se consideran doblemente privados.

En Agni Yoga se nos enseña los Estados Mentales en relación al trabajo:
1-    Rechazar el trabajo ocasiona  en nosotros, descomposición.
2-  El trabajar sin consciencia de lo  que hago, debilita nuestro espíritu y le impide fortalecerse.
3-   El trabajo con amor y devoción produce buena cosecha.
4-   El trabajo consagrado a la Jerarquía promueve un vínculo profundo con Aquellos que conocen y sirven.

Invoquemos juntos para que el trabajo bien hecho enaltezca a la raza de los hombres. Desde el corazón,

Marta N. Paillet



Vivimos en tiempos de cambios. Es la orden del día. En esta ocasión algo para reflexionar. Aprovechen la energía del Verano para moverse al cambio tan soñado y esperado.
Bendiciones de Verano,
Sylvia Rodríguez
Terapeuta Holística